¿Cómo puedo saber si mi lunar es malo?

La mayoría de las personas tenemos cierta cantidad de lunares que no van a variar prácticamente nada a lo largo de nuestra vida. Pero en algunos casos pueden producirse cambios en el color o la forma de un lunar, o puede comenzar a picar. También pueden surgir lunares nuevos, algo que siempre es motivo de preocupación ya que no es lo habitual. Si tienes un lunar que no acaba de convencerte porque acaba de salir o porque ha experimentado cambios, lo que tienes que hacer es acudir a Especialistas en dermatología médica quirúrgica en Vigo para que pueda examinarlo.

El especialista, en un primer vistazo, puede saber si algunos lunares son malos. Hay ciertos lunares peligrosos que son muy evidentes por su color o su forma. En este caso, de manera totalmente automática, te recomendará quitarlo para hacer una biopsia. En algunos casos, dependiendo de la organización de la clínica y del tamaño del lunar, pueden quitártelo ya en el momento.

Otros lunares son evidentemente normales y el profesional no precisa de pruebas para dar un diagnóstico tranquilizador. En este caso, te pedirán que revises tus lunares de forma periódica y ya no tendrás que hacer nada más.

Existe una tercera opción, lunares que pueda dar dudas. Con estos lunares que el profesional no puede saber si son o no malos, se procede como si fueran malos y se extraen para analizar y salir de dudas. Siempre se hace porque es la única manera de poder saber si realmente estamos ante un lunar inofensivo o es un lunar malo.

Cuando se realiza la biopsia de un lunar, hay que esperar unos días por los resultados. Estos pueden indicar que es un lunar benigno, en cuyo caso ya no hay que hacer nada más, solo seguir revisando el resto de lunares como se hace de manera habitual. Pero si el resultado es que el lunar es maligno, entonces hay que estudiar el camino a seguir. Aquí se actuará de diferente forma en función de qué clase de problema haya y lo avanzado que esté.

Hay que decir, que la grandísima mayoría de lunares son benignos y que en muy raras ocasiones un lunar es maligno. Pero revisarlos de forma habitual y analizar aquellos sospechosos ayudará a que si uno es maligno, lo podamos coger a tiempo y el problema se ataje antes de que sea más grave.