Los merenderos pueden ser el lugar estrella de cualquier casa con terreno. Se convierten en el lugar ideal para recibir a los invitados, no solo en verano sino durante todo el año si se acondicionan correctamente. Y si se planifican debidamente, pueden ser incluso más cómodos que el comedor principal de la vivienda.
Para empezar, planifica tu merendero con una pequeña construcción en la que debe de ir siempre incluido un cuarto de baño y, en el caso de que haya una piscina, también una ducha y un vestuario. De esta manera, los invitados no tendrán que pasar nunca al interior de la vivienda, evitando el trasiego de gente y todo lo que conlleva, sobre todo si están mojados tras darse un chapuzón o si hay niños. Es bueno que haya un mueble que sirva para guardar la vajilla y algunos alimentos básicos y, si se va a utilizar con mucha frecuencia, también una nevera para mantener las bebidas frías. La zona de merendero puede contar con techo o ser descubierta, en cuyo caso siempre es recomendable la instalación de un toldo.
Las paredes de la construcción pueden estar forradas en piedra para darle al merendero un aspecto más rústico. Y la mesa para comer puede ser de piedra natural o artificial, con bancos del mismo material. Si el merendero está cubierto y bien protegido, también puedes optar por bancos y mesas de madera natural, muy elegantes y que son tendencia. No olvides poner un suelo de piedra o cerámica rústica apto para exteriores y luz, que puede ser en forma de apliques en las paredes o completarse con algunas farolas.
Decora las paredes con productos rústicos decorativos como productos de cerámica típica de la zona. Le dará un aire muy campestre y, a la vez, muy de la tierra. La decoración va a contribuir a que el lugar sea mucho más acogedor y la gente se sienta igual de a gusto que en un comedor interior bien decorado.
En la zona de cocina no puede faltar una buena barbacoa de piedra y un horno, que pueden estar elaborados en ladrillos refractarios. Con este material podrás cocinar todo lo que quieras ya que es ideal tanto para cocinar a la brasa como para poder preparar al horno carnes o incluso panes con todo el sabor de la elaboración tradicional de siempre.