El papel del odontólogo en la salud y bienestar dental es hoy más importante que en las generaciones anteriores. El apodo de «sacamuelas» —inadecuado incluso en los orígenes de esta profesión, hace cinco mil años— no hace justicia a la pluralidad de servicios y tratamientos que ofrece cualquier dentista Santiago u otros municipios.
Por relevantes que sean las ortodoncias, empastes y extracciones dentales, la prevención es el principal ‘frente’ de la odontología moderna en su lucha contra las caries y otras enfermedades dentales. Las clínicas modernas destinan abundantes recursos a concienciar a sus clientes sobre lo indispensable del cepillado, el hilo dental o el colutorio, sin mencionar los chequeos periódicos.
Pese a ello, la OMS informó recientemente que casi la mitad de la población mundial descuida la salud de su sonrisa. La estadística también recalca el predominio de las caries sobre otras enfermedades, como la periodontal o el cáncer oral, que además de ser fuente de molestias y dolor, acarrean un deterioro de la calidad de vida.
Las clínicas líderes en el sector dental realizan intervenciones y tratamientos preventivos de vanguardia, con la conciencia de que nueve de cada diez afecciones dentales son evitables en la actualidad. Además de tratar la caries o periodontitis puntual, los odontólogos animan a sus clientes a someterse a revisiones periódicas, exámenes de la oclusión y otras pruebas destinadas a identificar precozmente las enfermedades más comunes.
Mantener las encías y dientes sanos depende de un cepillado regular y de su complementación con el hilo dental y los colutorios. Pero incluso siguiendo esta recomendación de forma estricta, la placa bacteriana tiende a acumularse, deteriorando el esmalte natural de los dientes y generando malos olores. Por esta razón, los expertos en odontología insisten en la necesidad de hacerse un chequeo de manera semestral. Se aconseja, asimismo, el uso de dentífricos y otros productos de marcas confiables.