Los parkings modernos tienen muy poco que ver con aquellos que podían verse en algunas ciudades hace ya varias décadas. Eran las primeras respuestas a la necesidad de la gente de dejar su vehículo en un lugar seguro mientras realizaban sus tareas en el centro de las ciudades, donde cada vez era más complicado aparcar. Estos primeros parkings, sobre todo fuera de las grandes capitales, eran solo garajes que se habían adaptado para cobrar por horas y el cobro se realizaba por parte del personal que se encargaba de dar una tarjeta con la hora de llegada y cobrar cuando la persona se iba.
Hoy, la gente exige cada vez más a los parkings: plazas para vehículos eléctricos, diferentes huecos para coches de gran tamaño o pagar en función del tipo de estancia, ya que mucha gente quiere una plaza permanente en este tipo de estacionamientos al carecer de parking en su vivienda o porque así deja su coche en lugar seguro cuando tiene que ir a trabajar.
Y luego están los que van un paso por delante, como los parkings ipark que facilitan a través de Internet todo tipo de cosas a sus clientes: desde conocer el precio final de los mismos hasta poder realizar cómodamente una reserva para llegar a su destino y poder dejar el vehículo sin dar vueltas y con la seguridad de que tendrá un espacio apropiado para poder dejarlo.
El proceso es muy sencillo: Se entra en la Web, se escoge la ciudad en la que se quiere aparcar y dentro de esta el parking al que se va a ir. Allí, se puede elegir si se quiere realizar una reserva o, por ejemplo, comprar un abono. Los abonos permiten tener una plaza, por ejemplo, para el horario laboral de lunes a viernes. Una solución perfecta para dejar el coche cuando se trabaja en el centro de una ciudad. Sin preocuparse por dar vueltas para aparcar ni tampoco porque al llegar el coche pueda estar dañado o, lo que es peor, haya sido retirado por la grúa por haberlo dejado en un lugar prohibido por error.
La transparencia es lo más apreciado por los clientes de este tipo de parking ya que siempre van a saber exactamente lo que tienen que pagar, ya sea por dejarlo una hora ya sea por un abono de varios días para una estancia vacacional.