Implantes capilares sin raparse el pelo

Los implantes capilares cada vez están más de moda, pero lo cierto es que hasta ahora tenían un inconveniente que a mucha gente le echaba para atrás: la necesidad de raparse el pelo por completo para poder realizarlo: tanto la zona donante como la zona en la que se producía el injerto. Sobre todo, en el caso de las mujeres, este problema hacía que algunas se plantearan el ponerse implantes en calvas que les habían salido por diferentes motivos, prefiriendo cubrirlas de otras formas no permanentes.

Incluso algunos hombres encontraban esto incómodo ya que les obligaba a dar explicaciones sobre sus injertos. Muchos conocen casos de quienes afirmaron raparse el pelo para que les “salga más fuerte” y, efectivamente, cuando brotó de nuevo era misteriosamente más abundante e incluso cubría zonas en las que antes no había ni un cabello.

Pero hoy las técnicas avanzan a pasos agigantados y puedes acudir a un dermatólogo especialista en tratamientos pelo que cuenten con los últimos avances para solicitar injertos sin necesidad de raparse el cabello. En algunas clínicas ofrecen estos injertos rapando solo la zona donante pero las más modernas evitan incluso esto.

La persona, incluso si tiene el cabello largo, puede acudir a realizarse los injertos y salir sin que nadie tenga que notar lo que ha sucedido. Es perfecto para resultados discretos, como cubrir una pequeña calva o darle mayor densidad al cabello, así como para corregir pequeñas entradas. 

Hay que tener en cuenta que en el caso de pequeñas entradas, que quedan a la vista y es posible cubrir con cabello, se va a notar la zona en la que se ha producido el implante si bien el impacto estético no es el mismo que debiendo rapar toda la cabeza. Por eso, en estos casos si bien es una intervención discreta al no eliminar todo el cabello, no es algo que se pueda disimilar que se haya producido. En el caso de pequeña calvas o de aumento de densidad, el resto del cabello va a cubrir la zona intervenida sin que se aprecie.

La recuperación es muy rápida y la persona se reincorpora inmediatamente a su vida cotidiana, lo que permite no tener que esperar a las vacaciones para pasar por estos injertos o tener que solicitar una baja por las inflamaciones y molestias que puede causar el procedimiento, así como por las secuelas estéticas que pueda ocasionar.