Santiago recibe muchísimos visitantes todos los años, tanto peregrinos que hacen el famoso camino y llegan a la ciudad en su recorrido final, como turistas que se acercan en coche a disfrutar de la riqueza cultural que ofrece. Incluso muchos jóvenes acuden para salir de fiesta durante el invierno y disfrutar del ambiente universitario. Pero cuando realmente hay gente en la ciudad, es durante los años Jacobeos y el próximo 2027 será año Jacobeo.
Cada siglo se celebran 14 años Jacobeos, por lo que son una ocasión bastante especial. El último fue muy peculiar, ya que coincidió en plena pandemia en el 2021, por lo que excepcionalmente se extendió también al 2022 para dar a la gente la oportunidad de acudir a Santiago de manera más escalonada. Para quienes son fieles devotos del santo, esta ocasión merece una visita para verlo. En cuanto a los peregrinos, conseguir hacer el camino en un año santo es todavía más especial, así que son muchos los que se animan a realizarlo con esta excusa.
Durante un año Jacobeo se abre la puerta Santa. Para los fieles, es importante poder pasar por ella, visitar al Santo, comulgar y confesarse, ya que cumplir esos pasos garantiza la indulgencia de los pecados. Pero para quienes simplemente aman la ciudad, disfrutar del ambiente que tiene durante un año así es una experiencia muy especial, con un ambiente constante en sus calles y con una gran actividad cultural.
Si eres una de los miles y miles de personas que van a acudir a la capital de Galicia durante el año Jacobeo, asegúrate de reservar parking Santiago. El centro de la ciudad se recorre caminando, ya que la mayoría de sus calles son peatonales y las que no lo son, no son muy prácticas para recorrer en vehículo. Lo mejor es ir caminando o disfrutar de un paseo en el trenecito turístico, una buena forma de darse un paseo por todo el centro de la ciudad sin caminar.
No olvides tampoco reservar tu alojamiento con tiempo. Si quieres ahorrar dinero, puedes hacer la reserva en cualquier lugar cercano y acudir a la ciudad a pasar el día. Eso sí, no te pierdas la experiencia de visitar la catedral por la noche, especialmente si puedes subir a los tejados y ver desde allí la ciudad cuando ya es noche. Te va a encantar la experiencia.