Baixo Miño, Porto do Son, Baiona y otros enclaves gozan de popularidad entre los entusiastas de los viajes en camper galicia. A la abundancia de campings y áreas de pernocta para estos vehículos se suma un entorno natural de excepción, con destinos de interés histórico y cultural y una amplia oferta de actividades al aire libre.
Una parada obligada para el turismo de camping es Monfero. Este municipio coruñés se integra dentro del parque natural de las Fragas del Eume, situación privilegiada que atrae a los amantes del trekking, la bicicleta de montaña o el kayak. En esta comarca se alzan, además, monasterios como el de Santa María o laberintos como el de Breoghán.
Siguiendo ruta en dirección al Castro de Baroña, los viajeros en furgoneta camper encontrarán numerosas opciones de acampada en Porto do Son. Este municipio de la Península del Barbanza está rodeado de bosques, sierras, acantilados y playas como la de Ornanda, Aguieira, Quiruga o Arealonga.
Este territorio, que dispone de una óptima red de carreteras, cuenta con petroglifos y castros que se conservan en un estado formidable pese a su antigüedad.
Por su parte, Baixo Miño es un enclave atractivo para viajar en cámper y estacionar a orillas del Miño, uno de los ríos más importantes del territorio gallego. El Mirador de O Cortelliño es uno de los lugares más reconocibles de esta comarca, que también alberga elevaciones como el monte de A Groba y asentamientos de época neolítica como el castro de Santa Tecla, declarado Monumento Histórico Artístico Nacional.
Más conocido para el turismo internacional es Baiona. Este municipio del concello del mismo nombre guarda estrecha relación con el descubrimiento de América, pues fueron sus puertos los primeros en difundir la hazaña, razón por la que se celebra anualmente la Festa da Arribada. Por supuesto, acoge varias zonas de acampada, idóneas para quienes se desplacen en furgoneta camper.